El cuscús tiene una virtud poco común: se hace en cinco minutos y admite casi cualquier cosa. Aquí la naranja no es un adorno. Entra por dos vías —en el caldo que hidrata la sémola y en gajos al final— y es lo que convierte un plato de verduras correcto en uno con personalidad.
Funciona templado y funciona frío, así que sirve igual para una comida rápida entre semana que para llevar en un táper.
Qué naranja usar
Necesitas zumo para el caldo y gajos que aguanten enteros. La combinación más cómoda es una Valencia para exprimir —es la variedad con mejor rendimiento de zumo, disponible de abril a agosto— y una Navel o Lanelate para los gajos, que no llevan semillas y se pelan limpios.
En plena campaña de invierno, la Navelina resuelve las dos funciones sin problema.
Ingredientes
Para 4 personas.
- 250 g de cuscús
- 250 ml de caldo de verduras
- 100 ml de zumo de naranja
- 2 naranjas en gajos
- 1 calabacín
- 1 pimiento rojo
- 1 zanahoria
- 1 cebolla morada
- 1 puñado de pasas y otro de almendra laminada
- 1 cucharadita de comino molido
- 1/2 cucharadita de canela
- Menta y perejil frescos
- Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta
Cómo se hace
- Saltea la verdura. Corta todo en dados pequeños y regulares. Empieza por la cebolla y la zanahoria, que tardan más, y añade después el pimiento y el calabacín. Fuego vivo y poco tiempo: tiene que quedar al dente.
- Especia. Añade el comino y la canela a la sartén y remueve treinta segundos, hasta que suelten el aroma. Salpimenta.
- Hidrata el cuscús. Calienta el caldo con el zumo de naranja hasta que rompa a hervir. Pon el cuscús en un bol con un chorro de aceite, vierte el líquido caliente por encima, tapa y espera cinco minutos.
- Suelta el grano con un tenedor, deshaciendo los grumos.
- Mezcla el cuscús con la verdura, las pasas y la almendra laminada.
- Termina con los gajos de naranja, la menta y el perejil picados y un hilo de aceite.
Para que no se apelmace
Respeta la proporción. Una parte de líquido por una de cuscús, en volumen. Más líquido y el grano se pasa.
Aceite antes del caldo. Engrasar el grano en seco antes de hidratarlo es lo que hace que luego se suelte con el tenedor.
Los gajos, al final y en frío. Si los incorporas con el cuscús aún muy caliente se deshacen y sueltan agua.
Cómo convertirlo en plato único
Con garbanzos cocidos pasa a ser una comida completa. Con feta desmenuzado gana en contraste salado. Y si lo quieres con proteína animal, unas tiras de pollo del pollo a la naranja encajan perfectamente: es el mismo perfil de sabor.
Una naranja que se come en gajos y en zumo dentro del mismo plato tiene que ser buena en las dos cosas. En Beni seleccionamos por sabor, color, calibre y frescura, campaña a campaña.
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